
El mediastino es el compartimento central del tórax entre los pulmones, donde se encuentran corazón, grandes vasos, tráquea, esófago, timo, linfáticos y nervios. Los tumores mediastínicos pueden ser benignos —como timomas, quistes— o malignos —linfomas, carcinomas tiroideos, metástasis—. Muchos se detectan incidentalmente en radiografías; otros producen tos, dolor torácico, compresión de vía aérea o síndrome de vena cava superior.
Masa mediastínica con crecimiento, síntomas compresivos, sospecha de timoma, teratoma, quiste complicado o tumor con potencial de resección. La biopsia previa o intraoperatoria define histología; algunos tumores requieren quimioterapia antes de cirugía. La resección está indicada cuando es técnicamente factible y beneficia al paciente.
Dolor torácico, tos, disnea, rouquera por afectación del nervio recurrente, ptosis y miastenia en timoma asociado, edema facial y venas yugulares distendidas en síndrome de vena cava superior, y fiebre o sudoración en linfoma. Hallazgo incidental en tomografía también requiere estudio especializado.
Tomografía y resonancia definen localización, relación con estructuras vitales y características de la masa. PET-CT ayuda en linfoma y tumores agresivos. Marcadores serológicos —como AFP, beta-HCG en tumores germinales— y biopsia guiada por imagen o mediastinoscopia establecen diagnóstico. Evaluación neurológica si hay miastenia.
Resección por esternotomía, toracotomía o toracoscopia según localización —anterior, media o posterior—. Timectomía completa en timoma, exéresis de quistes, resección de tumores germinales y linfadenectomia cuando corresponde. En casos complejos se coordina con cirugía cardiovascular o neurocirugía.
La resección completa de tumores benignos o timomas en estadios tempranos puede ser curativa. Alivia compresión de vía aérea y vasos. El diagnóstico histológico preciso dirige tratamiento adicional —quimioterapia, radioterapia— cuando la cirugía sola no es suficiente.
Depende del abordaje y la extensión de la resección. Puede incluir drenaje pleural, vigilancia de vía aérea y manejo del dolor. Pacientes con miastenia requieren monitoreo neuromuscular estrecho. Fisioterapia respiratoria acelera la recuperación pulmonar.
Controles con imagen periódica para detectar recurrencia. En timoma se vigila miastenia y posibles tumores sincrónicos. Coordinación con oncología y radioterapia en tumores malignos según protocolo de cada histología.