
La hernia diafragmática es el paso de órganos abdominales —estómago, intestino, bazo u hígado— hacia el tórax a través de un defecto en el diafragma. Puede ser congénita o adquirida, traumática o paraesofágica. Al ocupar espacio intratorácico compromete la ventilación pulmonar y puede causar síntomas digestivos por reflujo o estrangulación. El tratamiento definitivo es quirúrgico: reparar el defecto y reposicionar los órganos herniados.
Hernia diafragmática sintomática, defectos post-traumáticos, hernias paraesofágicas con reflujo refractario o complicaciones, volvulo gástrico intratorácico y hernias incidentales grandes en pacientes con riesgo de complicación. Las hernias congénitas del adulto y las Bochdalek del neonato requieren abordaje según gravedad respiratoria.
Disnea, dolor torácico o epigástrico, sensación de plenitud, náuseas, reflujo, dolor postprandial y, en complicaciones agudas, vómito incoercible, imposibilidad para pasar sonda nasogástrica o signos de isquemia intestinal. La radiografía puede mostrar asas intestinales o nivel gástrico en el tórax.
Tomografía o resonancia confirman contenido herniario y tamaño del defecto. Estudios contrastados esofagogástricos evalúan reflujo y anatomía. Pruebas de función pulmonar miden impacto respiratorio. Valoración anestésica y, si hay sospecha de malignidad en defecto paraesofágico, endoscopia digestiva alta.
La reparación puede ser abierta o laparoscópica/toracoscópica según el tipo de hernia. Incluye reducción del contenido herniario, cierre del defecto diafragmático con sutura o malla, y en hernias hiatales paraesofágicas, funduplicatura antirreflujo. En trauma reciente puede requerir abordaje urgente por lesiones asociadas.
Corrige la compresión pulmonar y mejora la ventilación. Reduce síntomas digestivos y previene complicaciones graves como estrangulamiento, isquemia o volvulo. La reparación electiva tiene menor riesgo que la cirugía de urgencia por complicación aguda.
Dieta progresiva según el procedimiento, analgesia, fisioterapia respiratoria y movilización temprana. Se recomiendan medidas antirreflujo postoperatorias. Vigilancia de signos de recurrencia herniaria o dificultad para deglutir.
Controles clínicos y, si hay indicación, estudios contrastados o endoscopia para verificar integridad de la reparación. Ante recurrencia de síntomas respiratorios o digestivos, se solicita revaloración con imagen.